Como ya hemos hecho notar en otros artículos, hay un tema con el que estamos especialmente concienciados en Telequia: la brecha tecnológica existente en nuestra sociedad moderna. La tecnología actual avanza a tal rapidez que tanto sus ciclos de implantación como incluso sus ciclos de vigencia antes de volverse obsoleta son cada vez más cortos, lo que supone un verdadero problema para el ciudadano medio sin grandes conocimientos tecnológicos. Los telecos tenemos una posición privilegiada en el campo de las nuevas tecnologías, posición que bajo nuestro punto de vista supone al mismo tiempo una obligación: la de transmitir adecuadamente los conocimientos tecnológicos de manera que sean realmente accesibles a la sociedad.
Un reciente estudio realizado en EEUU (teóricamente un país tecnológicamente puntero) indica que el 48% de la población tiene problemas con las nuevas tecnologías. Aquí se hace patente una de nuestras obligaciones para con el mundo tecnológico del que vivimos los telecos: debemos diseñar la tecnología de consumo de manera que sea usable, que no sea un jeroglífico indescifrable para muchos ciudadanos que correrán el riesgo de convertirse en auténticos analfabetos funcionales, tecnológicamente hablando.
Pero hay otro dato del estudio que bajo mi punto de vista es tan importante o más que el anterior: un 15% de los encuestados buscó la solución a los problemas encontrados en amigos o familiares, y otro 15% fue incapaz de encontrar solución alguna. Si bien es cierto que un 38% acudió al servicio técnico y otro 28% fue capaz de resolver los problemas sin buscar ayuda, ese 30% que suman los dos primeros grupos es un porcentaje altísimo de la población que necesitaría ayuda técnica cualificada, precisamente el tipo de ayuda que un Ingeniero de Telecomunicaciones podría prestar. Desde luego, no quiero decir que los telecos tengamos que acabar en un call center resolviendo dudas del tipo "no se me enciende el ordenador, ¿qué hago?"; más bien me refiero a la figura los ECITs (Equipos con conocimiento intensivo en tecnologías) que el COIT lleva promocionando un tiempo, o a figuras similares que a fin de cuentas no son sino asesores y "traductores" en materia tecnológica.
Como he dicho al principio, los telecos tenemos una posición privilegiada en el mundo tecnológico actual, posición que nos permite dedicarnos al diseño, construcción y mantenimiento de los dispositivos asociados a las TIC, así como a su promoción y venta; pero hay otro hueco que podemos (y debemos) llenar, que no es otro que el de transmitir a la sociedad los conocimientos necesarios para usar la tecnología de manera correcta y eficaz, evitando que los nuevos aparatos que aparecen constantemente se conviertan en una barrera más que en una herramienta. ¿Cuántos de nosotros hemos echado más de un rato explicando con paciencia y cariño a nuestras abuelas cómo se usa el móvil? ¿Cuántos hemos dedicado horas a defender ante nuestro padre las bondades de un ordenador con procesador de texto frente a esa máquina de escribir que nunca se estropea y que maneja a las mil maravillas?
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