Para conseguir el apoyo del PNV de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno pactó con el grupo parlamentario vasco la concesión de una licencia regional de telefonía móvil (entre otras cosas), que el propio PNV ya ha anunciado que sería para Euskaltel (de la que según parece el propio Gobierno vasco es accionista). Al parecer esta negociación se llevó a cabo a espaldas del Ministerio de Industria, que es el encargado de otorgar este tipo de licencias en nuestro país, por lo que el enfrentamiento dentro del propio Gobierno está servido. Cuatro de las mayores operadoras de telecomunicaciones españolas no han tardado en mostrar su firme oposición a esta medida.