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May

Robótica Social PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Carlos M. Cámara   
Imagen del robot Nico con una sudadera y una gorra de la universidad de Yale
  Para muchos este siglo podría denominarse El siglo social por el constante enfoque hacia los usuarios y clientes que dan las empresas a sus productos. La robótica no podía quedarse atrás y cada vez más empiezan a sonar términos como robots humanoides, ayuda robótica... No obstante la robótica social no es algo nuevo y ya desde mediados del siglo pasado se empezó a trabajar en complementos robóticos para nuestras vidas. Ahora las empresas empiezan a sacar los resultados de sus investigaciones.

Un poco de historia 

  Como  hemos remarcado en la introducción la robótica social es una disciplina que nació en la década de los 40 por el neurofisiólogo y robotista  William Grey Walter. El Dr. Walter quería demostrar que un elevado conjunto de conexiones entre upocas neuronas podrían dar lugar a comportamientos complejos. Así construyó sus primeros robots "Machina Speculatrix" o más conocidos como "tortugas" por su forma. Estos robots implementaban la fototaxis y eran capaces de buscar una fuente de alimentación cuando les quedaba poca batería.
 

¿Qué es un robot social?

  En el caso de la robótica al aplicar el término social nos estamos refiriendo a robots capaces de interactuar  y comunicarse con seres humanos siguiendo los patrones de compotamiento de cada situación. Además implícitamente a esta definición se encuentra el hecho de que los robots sociales deben tener apariencia humanoide para ser considerado un robot social.
 
  Así pues los robots sociales son muy útiles en el estudio del comportamiento humano y de sus habilidades sociales y de hecho los científicos suelen usar este tipo de robots para probar sus modelos teóricos sobre el comportamiento de los seres humanos. De esta forma al probar los modelos teóricos en un robot social se ven los puntos más débiles de estos modelos al exponerlos a situaciones reales.
 

Aplicaciones de la robótica social a la salud mental

   Una de las aplicaciones en las que la robótica social está colaborando más activamente es en el estudio del autismo. Este desorden mental se caracteriza por impedir muchas de las funciones sociales de las personas que lo padecen. Por esto parece propicio el uso de los robots sociales para estudiar este desorden afinando cada vez más los modelos teóricos que lleven a los médicos a conocer mejor el funcionamiento del cerebro de las personas autistas y sus posibles tratamientos.

 

La robótica al servicio de las personas

  Así, aunque ya eran muchas las aplicaciones de los robots en la vida moderna y en la mejora de nuestro nivel de vida, la robótica social aporta un nivel más de calidad en nuestro quehacer diario y nos brinda nuevos caminos para conseguir un progreso válido para las personas.

 

Algunas referencias:

Faqs de Social Robotics de la universidad de Yale:

   http://gundam.cs.yale.edu/FAQ.htm

Entrada de Social Robots en la Wikipedia:

  http://en.wikipedia.org/wiki/Social_robot